Científicos creen haber recibido una señal de un universo paralelo
Un estallido de rayos gamma sin precedentes reaviva las especulaciones sobre agujeros de gusano y mundos al otro lado del espacio-tiempo.
Científicos creen haber recibido una señal de un universo paralelo a través de un agujero de gusano. Es la conclusión -especulativa pero fascinante- surgida tras el análisis de un fenómeno astronómico sin precedentes. Una extraña y brevísima explosión cósmica que desafía toda explicación conocida. No se trata de un destello de luz, sino de una poderosísima onda gravitacional que desafía toda explicación cosmológica conocida.
El 21 de mayo de 2019, los detectores de ondas gravitacionales LIGO (EE. UU.) y Virgo (Europa) captaron la señal más extraña hasta la fecha, bautizada como GW190521 (GW por el acrónimo de onda gravitacional en inglés). Los análisis iniciales la atribuyeron a la fusión de dos agujeros negros que, al chocar, formaron un agujero negro de 150 veces la masa del Sol, pero una investigación, encabezada por el equipo del Dr. Qi Lai de la Academia China de Ciencias, sugiere en un estudio publicado en Arxiv, que el fenómeno captado podría ser un “eco” procedente del colapso momentáneo de un puente interdimensional.
Aquí entra en juego uno de los conceptos más alucinantes de la relatividad general de Einstein: el agujero de gusano o puente de Einstein-Rosen. Teóricamente, un agujero de gusano es un atajo, una especie de túnel que conecta dos puntos distantes en el espacio-tiempo. Podría unir dos regiones de nuestro universo, o, en el escenario más extremo, dos universos paralelos.

La teoría es inquietante: si un agujero negro binario se fusiona con suficiente violencia en ese otro universo, la colisión podría abrir un agujero de gusano efímero cuya garganta nos conecte brevemente. El "pulso" que detectamos sería la onda gravitacional del evento, distorsionada al atravesar el túnel y colapsar cuando el agujero de gusano se cerró. Si esto fuera cierto, no estaríamos midiendo una simple fusión de agujeros negros, sino la primera evidencia de la existencia de un Multiverso y de los puentes que lo conectan.
¿Qué Hay del Otro Lado?
La idea se sustenta en que la forma inusual de la señal podría ser el resultado de la distorsión extrema al atravesar el espacio-tiempo curvado de este hipotético túnel. Si fuera el caso, esta anomalía no sería solo una explosión cósmica, sino la primera evidencia indirecta de la existencia de un Multiverso y de los puentes que lo conectan.
Si la ciencia está escuchando un mensaje del "otro lado", la pregunta deja de ser solo astrofísica para volverse filosófica. Los físicos teóricos sugieren que un universo paralelo podría ser infinitamente similar al nuestro, o radicalmente distinto.

Podría ser un universo con leyes físicas ligeramente diferentes, como una gravedad más débil, lo que daría lugar a gigantescas estructuras estelares imposibles en nuestra realidad. O quizás un universo donde la materia exótica, necesaria para mantener un agujero de gusano estable, sea común, un lugar de física invertida donde la repulsión gravitatoria sea dominante. Incluso, según la teoría de muchos mundos, podría tratarse de un universo donde las decisiones que aquí no tomamos sí se materializaron, un reflejo extrañamente familiar del nuestro.
Este misterioso estallido cósmico, el GW190521, nos ha abierto una ventana a la especulación más profunda de la cosmología. Nos ha dado una razón, aunque sea mínima, para preguntarnos:
¿Cómo os imagináis que podría ser ese otro universo al otro lado del pasillo?









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