La Comisión Europea dice que los ovnis: 'no son cosa nuestra'
Un eurodiputado preguntó a la Comisión Europea si descarta la existencia de los ovnis. La respuesta oficial no dice que sí ni que no: dice que no le corresponde a Bruselas.
La Comisión Europea ha hablado de ovnis, aunque lo que ha dicho es, en esencia, que no le corresponde decir nada.
Interpelada por escrito por un eurodiputado alemán sobre los documentos UAP que Estados Unidos va desclasificando por tandas y sobre si descarta la existencia del fenómeno, Bruselas responde que el asunto es «competencia de los Estados miembros» y que, por tanto, no está en condiciones de verificar ni de valorar nada de lo que publica Washington.
Es una respuesta breve, administrativa y, precisamente por eso, muy reveladora. Llega además tras un largo paréntesis: desde el informe del ECIPS, en junio de 2025, no habíamos vuelto a contar aquí ningún movimiento relevante en Europa sobre el fenómeno ovni.
Quién preguntó, cuándo y qué
El 15 de julio de 2026, Moritz Körner, eurodiputado alemán del FDP (Partido Democrático Libre, formación liberal) y secretario general del FDP de Renania del Norte-Westfalia, registró una pregunta con solicitud de respuesta escrita, la E-002983/2026, titulada «Alegaciones sobre UAP». Según informa el portal alemán GreWi (Grenzwissenschaft Aktuell), editado por el periodista especializado en anomalística Andreas Müller, Körner arrancaba su texto con una referencia a Estados Unidos: la entrevista de junio de 2023 en la cadena NewsNation en la que Marco Rubio, entonces senador estadounidense, aseguró que varias personas, en activo o ya retiradas del Gobierno, se habían dirigido al Comité de Inteligencia del Senado con lo que él mismo calificó de «conocimiento de primera mano o afirmaciones de primera mano» sobre los UAP, y que muchas de ellas habían ocupado cargos de alto nivel con acreditaciones de seguridad.

El eurodiputado añadía que el Gobierno estadounidense actual viene publicando «con regularidad» tandas de documentos sobre la cuestión, algo que hemos seguido paso a paso, como en Cinco desclasificaciones después, el misterio sigue sin pruebas. Y de ahí salían tres preguntas directas a la Comisión.
La respuesta de Kubilius: mirar a París
La contestación llegó el 25 de agosto de 2026 de la mano de Andrius Kubilius, comisario europeo de Defensa y Espacio, político lituano y antiguo primer ministro de su país, que respondió «en nombre de la Comisión Europea». Esto es lo que dice, en traducción nuestra del texto original en inglés:
«El ámbito de los fenómenos anómalos no identificados (UAP) se considera una competencia de los Estados miembros, que pueden abordar estos fenómenos según sus necesidades de seguridad nacional.
Por ejemplo, Francia ha creado el Grupo de Estudios e Información sobre los Fenómenos Aeroespaciales No Identificados (GEIPAN). Por lo tanto, la Comisión no está en condiciones de verificar ningún documento ni de hacer consideración alguna sobre las publicaciones sobre este tema.
La Comisión y el Alto Representante para Asuntos Exteriores y Política de Seguridad/vicepresidente siguen comprometidos a colaborar con las partes interesadas para garantizar la seguridad y la protección del entorno espacial.»

Tres detalles merecen una segunda lectura. El primero es el reparto de competencias: para la Comisión, los UAP son cosa de cada capital. El segundo es el adjetivo con el que lo enmarca: seguridad nacional. Es exactamente el ángulo que, según conté cuando el asunto llegó por primera vez al hemiciclo, abrió la puerta a las revelaciones en Estados Unidos. Y el tercero es el único ejemplo que cita: Francia y su GEIPAN, el organismo que el CNES (Centro Nacional de Estudios Espaciales, la agencia espacial francesa) mantiene desde 1977 para investigar los avistamientos.
Lo que no aparece, y lo señalo como lectura mía y no como afirmación de la Comisión, es una sola palabra sobre si el fenómeno existe o no. Bruselas ni lo confirma ni lo descarta: simplemente se aparta del tablero. No saber no es lo mismo que negar, y conviene no confundirlo.
«La Comisión no se considera responsable»
El propio Körner lo resumió así a GreWi cuando Andreas Müller le preguntó por el sentido de la respuesta:
Una cadena de silencios y de primeras veces
Al contrario de lo sucedido con el informe del ECIPS, que procedía de una organización ajena a las instituciones comunitarias, esta vez la respuesta sí lleva el sello de la Comisión. Y, al contrario de lo ocurrido en 2024, cuando el tema entró en el hemiciclo como una petición, ahora entra como una puerta que se cierra con cortesía.
Recordemos el hilo. En febrero de 2024, el eurodiputado portugués Francisco Guerreiro, del Grupo de los Verdes/Alianza Libre Europea, pidió en pleno que la futura Ley Espacial europea incluyera un programa para recopilar datos sobre UAP y un organismo científico que los analizara de forma transparente y pública, como contamos en Los UAP llegan al Parlamento Europeo. Lo que Guerreiro reclamaba era, precisamente, una respuesta a escala comunitaria. De la contestación de Kubilius se desprende que ese programa europeo no está, hoy por hoy, sobre la mesa: si el asunto es de los Estados, no hay nada que centralizar en Bruselas.

Entre medias, en 2025, el Centro Europeo de Política de Información y Seguridad (ECIPS), organización internacional amparada por un real decreto del Gobierno belga y que no es una institución de la UE, publicó un informe de 30 páginas firmado por su presidente, Ricardo Baretzky. Advertía de que las capacidades que se atribuyen a los UAP suponen un riesgo para la seguridad aérea y proponía, entre otras medidas, crear equipos europeos especializados e incluir el análisis UAP en la planificación de inteligencia y defensa. Lo analizamos en Europa rompe el silencio: un informe admite riesgos por ovnis. Las propuestas del ECIPS iban justo en la dirección contraria a la de la respuesta de ahora: coordinación europea frente a competencia nacional.
Europa tiene ovnis, pero no tiene política común
Que Bruselas se desentienda no significa que Europa no se ocupe del fenómeno. Significa que lo hace cada país por su cuenta. Según el repaso que hace GreWi, además del GEIPAN francés existen entidades civiles de investigación en varios Estados miembros.
Lo que queda en el aire
La respuesta de la Comisión Europea no confirma nada, no desmiente nada y no verifica nada. Pero deja una consecuencia práctica que conviene subrayar: mientras Washington libera documentos por tandas, los 27 no tienen ningún mecanismo común para analizarlos, contrastarlos o, siquiera, comentarlos. Cada Estado decidirá si mira al cielo, y cuánto.
Nada impide que otro eurodiputado vuelva a la carga con una pregunta más afinada: en dos años y medio, el fenómeno ovni ha llamado a las puertas de Europa desde ángulos distintos, primero con un discurso en el pleno, luego con un informe externo y ahora con una pregunta escrita. Por ahora, la pelota está en el tejado de los Estados miembros. Veremos quién se atreve a recogerla.
Añade Espacio Misterio como fuente preferida de Google de forma gratuita.
Mantente informado con las últimas noticias de actualidad








Comentarios
Nos interesa tu opinión